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Libro: EL RAPTO A LA LUZ DE TABERNÁCULOS, Por Dr. Stephen E. Jones

El Rapto en Vista de Tabernáculos

Por Dr. Stephen E. Jones

(30 páginas)

Pueden descargarlo aquí: 
o leerlo a continuación aquí en el blog.

 

Tabla de contenidos:


·         Capítulo 1: El Rapto como una Nueva Enseñanza

·         Capítulo 2: Los Versículos del "Rapto"

·         Capítulo 3: Las Referencias de Pablo a Moisés

·         Capítulo 4: La Fiesta de Trompetas

·         Capítulo 5: Diez Días de Temor

·         Capítulo 6: Las Fiestas en la Vida de Jacob

·         Capítulo 7: La Fiesta de Tabernáculos

·         Capítulo 8: Los Vestidos Sacerdotales y el Rapto

·         Capítulo 9: Los Modelos de Moisés y Jesús

·         Capítulo 10: Las Calificaciones para el Sacerdocio

 Publicado por:
God’s Kingdom Ministries
6201 University Ave. N.E.
Fridley, MN 55432
USA
www.gods-kingdom-ministries.net
www.biblestudystorehouse.com 
Derechos Reservados © 2007
 Para fines no lucrativos permiso es otorgado para copiar o cotizar esta publicación.


(NOTA IMPORTANTE: Este libro se ha tomado del original en EL RAPTO EN VISTA DE TABERNÁCULOS: http://www.gods-kingdom-ministries.net/teachings/translated-books/spanish/the-rapture-in-the-light-of-the-tabernacles-spanish-translation/capitulo-4-la-fiesta-de-trompetas/. Se han hecho algunas mejoras de redacción y algunas anotaciones propias que se destacan en letra más pequeña y azul).

Capítulo 1 

El Rapto como una Nueva Enseñanza


La mayoría de las personas no sabe de que la teoría del rapto pre-tribulación moderna sólo tiene aproximadamente 200 años. Su versión más temprana fue presentada en 1812 por el jesuita español, Manuel de Lacunza y Díaz, en una obra de dos tomos de 900 páginas titulada La Venida de Mesías en Gloria y Majestad. El libro se publicó originalmente en español y luego fue traducido en inglés por el Rev. Edward Irving y se publicó en 1827.
La premisa básica del libro de Lacunza es el "futurismo", por contraste al "historicismo". Hasta ese tiempo, casi todos los reformadores protestantes y escolares bíblicos interpretaron el libro de Apocalipsis de un punto de vista histórico, mostrando que Apocalipsis partió la historia de la Iglesia del día de Juan al presente. Mientras cada uno tenía sus propios pensamientos sobre la historia, virtualmente ninguno de ellos pensó que el "rapto" ocurriría al principio de Apocalipsis o que la mayor parte del Apocalipsis hablara de un tiempo futuro de "tribulación".
De hecho, ellos vieron que la persecución Romana de disidentes (después llamados protestantes) a lo largo de la Era de la Iglesia fue la persecución de los santos descrita en el libro de Apocalipsis. Normalmente era creído que el propio sistema papal era el "anticristo", el “cuerno pequeño” que salía de la gran bestia de hierro (romana) en Daniel 7:20. La Iglesia Romana, claro, se molestó por esta crítica. Ellos no podrían negar su política de matar a los disidentes en la hoguera, porque esto se discutía abiertamente incluso entre los mismos  obispos, cardinales, y papas romanos. Su auto-justificación sonó a falso cuando insistieron que los disidentes merecieron tal tortura. Ni ellos podían negar el hecho de que la Iglesia Romana era una extensión del Imperio romano, porque la Iglesia asumió el poder cuando el gobierno romano viejo cayó en el 476 d.C. Los reformadores protestantes eran rápidos en señalar la jactancia papal decidiendo en contra de los mandatos de los apóstoles y del propio Jesucristo. (Ver la cita de mi libro, Las Siete Iglesias, capítulo 5, bajo el subtítulo, "Algunos 'Infalibles' Decretos Papales”. Está en las páginas 51 y 52 del libro). Estos decretos papales hacían juego perfectamente con lo que Daniel escribió sobre el "cuerno pequeño" en Daniel 7:20, “y este mismo cuerno [poder de gobernar] tenía ojos, y boca que hablaba grandes cosas”.
Aparece que entonces Lacunza, el jesuita, se propuso desviar esta crítica de su organización de la iglesia Romana. Él asumió el principio que la "Iglesia" bíblica era la organización llamada Católica Romana, y por eso no era posible para la Iglesia ser una parte del sistema de la Bestia descrita por Daniel. Ésta es una razón porque es vital que nosotros entendamos la definición bíblica de "la Iglesia". No es la organización ni los edificios. Es la gente, la "congregación".
La palabra hebrea para la "Iglesia" es kahal que normalmente se traduce la congregación (de Israel). Por ejemplo, Salmo 22:22 dice,
(22) Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación [kahal] te alabaré.
Este versículo se cita en Hebreos 2:12, donde kahal se traduce por la palabra griega ecclesia. Ésta es la palabra usual del Nuevo Testamento traducida "Iglesia" en la Versión del Rey James. La versión NASB [New American Standard Bible] de Hebreos 2:12 dice,
(12) diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación [ecclesia] te alabaré. [La Reina Valera 1960 también usa congregación]
Así, la palabra "Iglesia" habla de la congregación, no de la organización o el edificio. Las personas no van a la Iglesia; es la Iglesia que va al edificio para rendir culto juntos sin tener que preocuparse sobre mojarse con la lluvia.
Ser cristiano no es un asunto de tener una relación con una organización o cualquier hombre. Es un asunto de tener una relación personal con Jesucristo a través del Nuevo Pacto. Por esto yo no mando tarjetas de membresía de los Ministerios del Reino de Dios [God's Kingdom Ministries]. Este ministerio no es la Iglesia. Es meramente una manera de señalarles a Cristo y mostrarles cómo ellos pueden volverse miembros de la Iglesia de Cristo, teniendo su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero.
La magnitud en que yo pueda ayudar a facilitar esa relación determinará el éxito de este ministerio. Cualquier organización que afirma ser "La Verdadera Iglesia" es simplemente otro culto, tanto si tiene diez miembros o cien millones. Cualquier organización que les exige a los hombres "unirse" y tener una buena relación con los hombres que dirigen la organización es sólo "la iglesia", aunque ellos fueran deseosos y capaces de morir por sus pecados. Ellos pueden estar deseosos, pero no pueden pagar por sus pecados.
La definición incorrecta de Lacunza de la Iglesia era quizás el defecto más básico de todas sus suposiciones. Esto fue lo que lo motivó inventar la teoría del rapto pre-tribulación en primer lugar, para sacar la presión de la Iglesia Romana y situar al anticristo en el futuro.
El señor Edward Irving, entonces, tomó esas ideas y las inyectó en el protestantismo en 1827. Hoy, la mayoría de los cristianos asume que la visión futura del Apocalipsis siempre se ha enseñado en la historia de la Iglesia. Incluso los líderes de la mayoría de las denominaciones de hoy no enseñaron el futurismo, ni ellos enseñaron un rapto pre-tribulación. Si los fundadores de cada denominación fueran a entrar en su propia denominación hoy, la mayoría de ellos serían excomulgados inmediatamente y declarados herejes.
Yo conocí a un predicador que fue llamado ante el tribunal de herejía y le fue preguntado lo que él creía sobre el rapto. Él dijo, "Yo creo exactamente lo que nuestro fundador creyó". El tribunal tuvo que aplazarse para buscar lo que el fundador creía. Cuando ellos volvieron, ¡lo excomulgaron! Un año después, encontré a mi esposa en una de las iglesias que él había establecido, pero ya que le habían echado a patadas fuera de la denominación, no tuve el privilegio de conocerlo por otros 26 años.
Si nosotros investigamos las raíces del problema, el origen de esta falta de comprensión bíblica, realmente se reduce a la ignorancia sobre Sucot, la Fiesta de Tabernáculos. Bastante temprano en la historia de la Iglesia, se descartaba la ley siendo algo como "judío", y por eso cristianos rechazaron el Apocalipsis de la segunda venida de Cristo.
La Fiesta de Pascua profetizó de la muerte de Cristo en la Cruz que era el propósito primario de Su primera venida. El Nuevo Testamento lo explica en gran detalle, mostrando como Él fue crucificado mientras las personas estaban preparando los corderos para Pascua. Murió en el medio de la tarde, "entre las dos tardes", precisamente como la ley profetizó en Éxodo 12:6 (la traducción literal). Entonces fue levantado de la muerte y presentado al Padre como primicia de los primeros frutos de la cebada en el momento de mecer la gavilla en “el día siguiente del día de reposo" (Levítico 23:11). El momento de Su presentación era en la tercera hora del día mientras el sacerdote estaba meciendo la gavilla de cebada antes del Padre. Ese acto legal profetizó de Su presentación. Entonces siete semanas después en Shavuot, "Pentecostés", el Espíritu Santo fue dado a la Iglesia (las personas, no la organización) en Hechos 2. Esto cumplió la ley profética de Pentecostés.
Así terminaron los días de fiesta que profetizaron sobre la primera venida de Cristo. La próxima serie de fiestas profetizaron sobre Su segunda venida, y esto culmina con la Fiesta de Tabernáculos. Si definimos el harpazo, "el arrebatamiento" (es decir, "rapto") en términos de esta fiesta y su profecía, estaremos en una buena base de entendimiento. Si no, desplegaremos nuestra ignorancia bastante rápidamente.
Desgraciadamente, los modernos maestros del rapto desarrollaron su enseñanza con casi ningún conocimiento de la Fiesta de Tabernáculos. Así, la hacen mayormente una enseñanza del Nuevo Testamento sin los fundamentos del Antiguo Testamento. Sin embargo uno no puede entender Su segunda venida sin un conocimiento completo de Tabernáculos.
Así que este libro se diseña para ayudar a corregir este problema.

Capítulo 2 
Los Versículos del "Rapto"


Quizás el versículo más bien conocido que exponga la segunda venida de Cristo se encuentra en 1 Tesalonicenses 4:15-17,
(15) Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. (16) Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. (17) Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados [Griego: harpazo] juntamente con ellos en las nubes para recibir [Griego: apantesis] al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
El versículo 15  hace claro que Pablo se estaba enfocando en el orden de los eventos. Su punto primario es mostrar que el primer evento será la resurrección de los muertos, lo quedice él, precederá al arrebatamiento de los vivos que  le encontrarán en el aire. Muchos asumen, claro, que estos eventos ocurrirán casi simultáneamente, pero los días de la fiesta de Israel demuestran que es de otro modo, que resurrección y arrebatamiento no serán simultáneos. Pablo no dice nada sobre el tiempo entre los eventos en este pasaje, si no fuera por la palabra muy general "luego", por la cual él quiere decir "próximo". Como yo mostraré en un estudio más tarde, la fiesta de Trompetas ocurre en el primer día del séptimo mes en el calendario hebreo. Profetiza de la resurrección de los muertos. El arrebatamiento real (harpazo) ocurre durante la fiesta de Tabernáculos que no empieza hasta el día 15 del séptimo mes. Así, estos eventos (resurrección de los muertos y arrebatamiento de los vivos) ocurrirán por lo menos con dos semanas de diferencia.
Y, a propósito, el arcángel que toca la trompeta para levantar los muertos será Miguel, no Gabriel. Yo creo que Daniel 12:1-3 deja claro que Miguel es el ángel de la resurrección.
Volviendo a la declaración de Pablo en 1 Tesalonicenses 4:15-17, él nos dice que nosotros nos encontraremos al Señor en el aire. La palabra griega usada es apantesis que significa "recibir y volver con (como una escolta)". Esta palabra griega se usa cuatro veces en el Nuevo Testamento. Se usa en Mateo 25:1 y 6, donde la llegada del Novio fue anunciada y a las diez vírgenes se les dijo "salid a recibirle". Cinco de ellas eran "insensatas", y tenían que salir para comprar el aceite para sus lámparas, y cuando ellas volvieron al lugar donde todos habían estado esperando, la puerta estaba cerrada, ellas habían llegado demasiado tarde para la boda. Es obvio que las vírgenes prudentes habían salido para escoltar al Novio a la boda y ahora estaban de regreso donde todas ellas le habían estado esperando. En otros términos, el Novio no vino a arrebatar a las vírgenes prudentes y llevarlas al cielo con Él, sino que ellas Le escoltaron de regreso al lugar donde ellas le habían estado esperando. Así, que "recibirle" significa encontrar y volver con.
El otro lugar donde apantesis se usa se encuentra en Hechos 28:15. A Pablo le estaba escoltando a Roma como un prisionero.
(15) de donde, oyendo de nosotros los hermanos, salieron a recibirnos hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas; y al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento.
La historia hace claro que los creyentes no regresaron con Pablo a Jerusalén de donde él había venido. En cambio, los creyentes encontraron a Pablo y lo escoltaron de vuelta a Roma de donde ellos habían venido.
Obviamente, entonces, cuando Pablo dijo que los creyentes saldrían para recibir al Señor en el aire, no quiso decir que Jesús entonces los tomaría a todos al cielo con Él. Él estaba diciéndonos que nosotros saldríamos como una escolta para acompañarlo en Su regreso a la tierra. Este es el retrato en palabras descrito por la historia profética de las diez vírgenes.
Muchos han asumido que Jesús estaba viniendo a recoger a los santos para que ellos pudieran escapar "la gran tribulación" que se dice que está por venir. Como prueba de esto sacan Apocalipsis 7:14, donde dice, "Estos son los que han salido de la gran tribulación". Pero este versículo no dice nada sobre ESCAPAR la tribulación.
De hecho, ellos tenían que pasar POR la tribulación, ya que Jesús dijo en Mateo 24:29-31 que en Su venida "juntarán sus escogidos" ocurrirá "inmediatamente después de la tribulación de aquellos días".
Lo más confuso es cuando maestros de la Biblia dicen que cristianos "gentiles" [personas no judías] escaparán la tribulación, mientras cristianos judíos pasarán por la tribulación en la tierra. Esta distinción artificial hace posible para los del rapto, “los rapturistas”, aplicar a Mateo 24:29-31 a los judíos, y aplicar Apocalipsis 7:14 a los no judíos. Esa opinión presume que los judíos son o Judá o Israel, pero ninguno de ellos es verdad, como yo mostré en mi libro, 

¿Quién es un Judío? La Iglesia es la continuación de la tribu de Judá (los "higos buenos" porción de Judá). Y nunca se identificaron las doce tribus en la dispersión de la Casa de Israel como judíos desde principio. Ver mi libro, ¿Quién es un Israelita?
Otro versículo que es usado a menudo para probar el rapto es Mateo 24:37-39.
(37) Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. (38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, (39) y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.
Estos versículos nos dicen claramente que los INCRÉDULOS eran los que estaban "comiendo y bebiendo" y "casándose y dando en casamiento" y "no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó todos".
Jesús no estaba diciéndonos cómo se llevaron a Noé y Su familia en el arca. Él estaba diciéndonos cómo  fueron llevados por el diluvio los incrédulos. ¡Y todavía los maestros del rapto tuercen esto para enseñar que Noé fue llevado!
Igualmente, en los próximos versículos, nosotros leemos más,
(40) Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. (41) Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.
¿Cuál fue tomada? ¿Cuál quedaba? Porque esto está en el mismo contexto de los días de Noé--y explica los días de Noé-- no tenemos ninguna opción sino ver que la "tomada" es como los mismos incrédulos "tomados" por el diluvio. Ciertamente NO es el caso que los creyentes serán tomados por el diluvio. Tal enseñanza tuerce las Escrituras para decir el contrario de lo que Jesús estaba diciendo. Éste es el pasaje de donde la película y los libros de "Dejados Atrás" derivan su nombre. Supuestamente, los incrédulos se dejaron atrás, mientras los creyentes fueron llevados en el rapto. El concepto entero se basa en una premisa falsa que tuerce la pura Escritura.
La verdad del asunto, como yo lo veo, es esta: Cristo está viniendo a gobernar Su Reino, y nosotros saldremos de alguna manera para recibirle y escoltarlo a la tierra. Los vencedores gobernarán entonces con Él como sacerdotes (Apocalipsis 20:6). El propósito de la primera resurrección es levantar a esos vencedores de generaciones pasadas que calificaron para gobernar con Él. Su resurrección será el primer evento en el calendario de los días de fiesta de Tabernáculos, la fiesta de Trompetas.
Yo daré más detalles al continuar este estudio.

Capítulo 3 
Las Referencias de Pablo a Moisés


Durante mis años tempranos en la Iglesia, oía enseñanzas contradictorias desde los los mismos púlpitos con respecto a la última casa de los santos. Una semana el predicador anhelaría para "ir al cielo para vivir siempre", y la próxima semana él diría “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad” (Mateo 5:5) y que "y reinaremos sobre la tierra" (Apocalipsis 5:10).
Yo era demasiado joven en aquel tiempo para ver la contradicción inherente. Pero desde entonces, personas confundidas me han hecho esta pregunta: ¿"Dónde vamos a vivir en la eternidad"?
La primera ley de la venida de Cristo se encuentra en Génesis 2:22-24. Está en el contexto del mismo matrimonio y es pertinente porque Cristo está viniendo como un Novio a casarse con una Novia. La redacción en Génesis 2:24 es muy interesante, porque parece invertir el modelo de pensamiento normal:
(24) Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
No es la novia que dejará a sus padres, sino el hombre. ¿No retrata esto a Cristo saliendo del Padre para venir a la tierra (el Reino), en lugar de la Novia que deja la tierra para ir al cielo?
La redacción de la declaración de Pablo en 1 Tesalonicenses. 4:15-17 (citada en Capítulo 2) se toma del libro de Éxodo. Esto es así porque el modelo de la venida de Cristo fue establecido cuando Él bajó en el monte Sinaí para establecer y gobernar Su Reino (Israel). Éxodo 19:18-20 dice,
(18) Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido... (19) El sonido de la bocina [trompeta] iba aumentando... (20)... y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.
Moisés hizo ocho viajes registrados a la montaña para presagiar los ocho días de la fiesta de Tabernáculos. Pero cada viaje contiene modelos proféticos que determinaron la terminología de Pablo en Su exposición de la segunda venida. La redacción arriba retrata la fiesta de Trompetas en el primer día del séptimo mes, porque éste es el día que profetiza la resurrección de los muertos.
Así nosotros leemos “Jehová había descendido” con “el sonido de la trompeta”, y “Moisés subió” para encontrarse con el Señor. Éste fue el tercer viaje de Moisés a la montaña antes de que Dios diera los Diez Mandamientos a la gente en Éxodo 20.
En el sexto viaje de Moisés al monte, nos son mostrados otros tipos o figuras simbólicas de la venida de Cristo en la redacción de Éxodo 24:15, 16,
(15) Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. (16) Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.
Utilizando esta escena, Pablo dice en 1 Tesalonicenses. 4:17 que nosotros
(17)... seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire
La palabra griega para las nubes es nephele, siendo nephos la raíz de nephele. El Diccionario Explicativo de Vine dice que nephos...
“denota una masa nublada, informe que cubre los cielos. Por lo tanto, metafóricamente, de una multitud densa, un trono. Hebreos 12:1”.
Hebreos 12:1 hablan de una "gran nube de testigos". La NUBE se usó a menudo como una metáfora para una MUCHEDUMBRE. Así también Deuteronomio 33:2 dice, "Y vino de entre diez millares de santos". Esto también se cita en Judas 14. La palabra para "santos" es kodesh, "los santos", que puede referirse a personas o ángeles. En Salmo 68:17 nosotros leemos más,
(17) Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles [shinan]. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario. (Reina Valera 1995)
La palabra hebrea traducida "ángeles" no es la palabra usual para los ángeles. Es shinan que literalmente significa "repetición" (o duplicado). Es la única vez que esta palabra se usa en la Biblia, así que no tenemos ningún otro ejemplo. Tenía que ver con duplicarse, porque un ángel es una extensión del Creador que lo representa en una capacidad particular o llamamiento.
Yo también creo que esto profetiza de los Hijos de Dios, porque la idea entera detrás de los Hijos de Dios es para que Él se reproduzca en la tierra. Él está produciendo una gente Amén, aquéllos que están por completo de acuerdo con Él, quienes pueden ser por completo una extensión de Él en acuerdo con Su voluntad. Jesús era el Amén de Dios (Apocalipsis 3:14), porque Él sólo hizo lo que Él vio a Su Padre hacer, y dijo lo que Él oyó a Su Padre decir. En otros términos, Él REPITIÓ, porque Él era la Repetición del Padre.
Así, cuando Moisés entró en el monte para encontrarse con el Señor, quien estaba descendiendo, él entró en la nube. Esencialmente, se unió proféticamente a la nube de testigos, las "duplicaciones" de Dios. Si uno ve a éstos como ángeles celestiales o como espíritus de hombres justos hechos perfectos, el retrato es el mismo.
La otra palabra que Pablo usa en 1 Tesalonicenses 4:17 es la palabra griega, aer, o "aire". Pablo dice que nosotros nos lo encontraremos "en el aire". Ha sido asumido, claro, que esto retrata una reunión en la atmósfera superior, porque es donde la mayoría de las nubes físicas parecen ser localizadas. Pero si las nubes realmente son los "santos" y no las nubes literales en absoluto, entonces una reunión en las alturas sería innecesaria. Quizás Pablo estuviera usando términos simbólicos. La palabra griega aer simplemente indica que el lugar de la reunión está encima de la tierra, en vez de estar bajo la tierra. La palabra se usa en Hechos 22:23,
(23) Y como ellos gritaban y arrojaban sus ropas y lanzaban polvo al aire, [griego: aer ]
En 1 Corintios 9:26 Pablo dice,
(26) Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, [griego: aer ]
En otros términos, Pablo no estaba peleando en vano. Él era serio en seguir a Dios. Pero en cada caso el aire no estaba alto en la atmósfera, sino simplemente sobre la tierra. Pablo estaba diciéndonos simplemente que los muertos serán levantados para encontrarse con Cristo sobre la tierra, "en el aire". Ellos serán la nube de testigos con que los vencedores vivientes unirán, así como Moisés entró en la nube en Éxodo 24.
El punto de la declaración de Pablo no es definir un marcador preciso de distancia en la atmósfera donde los santos vivientes unirán con los levantados. Debatir ese punto está como el debate teológico viejo sobre cuántos ángeles pueden bailar en la cabeza de un alfiler. ¿Finalmente, a quién realmente le importa? El punto importante para ver sin tener en cuenta el lugar de la reunión, es el propósito de encontrarse (apantesis), que es escoltar a Cristo a la tierra, no ir al cielo por siete años o durante tres-y-un-medio años mientras el anticristo gobierna y quema la tierra.
1 Tesalonicenses 4:17 termina con, "y así [de esta manera] estaremos siempre con el Señor". ¿Dónde estaremos con Él? Apocalipsis 5:10 dice que nosotros reinaremos sobre la tierra. Salmos 2:8-9 y Apocalipsis 2:27 nos dicen que Él "las regirá todas con vara de hierro". De hecho, Salmo 2:8 dice, “Pídeme, y te daré por herencia las naciones".
Las naciones se localizan en la tierra, no en el cielo, y (toda) la gente no será destruida. Las constituciones viejas, leyes, y tradiciones pasarán indudablemente, y las personas serán libradas a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Pero las diversas razas y nacionalidades todavía existirán en la tierra en sus lugares respectivos. Sería difícil recibir las naciones como una herencia si esas naciones fueran destruidas. No, esas naciones vendrán a aprender Su ley (Isaías 2:3). La luz de Dios es Su verdad. Apocalipsis 21:24 dice,
(24) Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
Habrá naciones en la Era por venir, y habrá mucha evangelización para hacer. Los vencedores tendrán el ACCESO ciertamente al cielo, pero ellos reinarán con Él en la tierra (Apocalipsis 5:10; 20:6).

Capítulo 4
La Fiesta de Trompetas

Nosotros hemos mostrado antes que Israel tenía dos grupos de días de fiesta, uno en la primavera y uno por el otoño. Las fiestas de la primavera se centraron en Pascua y Pentecostés, ambas de las cuales se cumplieron en la Cruz y en la venida del Espíritu en Hechos 2. El segundo grupo empieza con la fiesta de Trompetas en septiembre, y esto empieza la profecía que rodea la segunda venida de Cristo.

La fiesta de Trompetas significa la resurrección de los muertos, porque nosotros leemos en 1 Tesalonicenses. 4:16, "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero". Esto es confirmado en 1 Corintios 15:52, "...porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles".

El origen de la fiesta de Trompetas, como todos los días de fiesta de Israel, está en la historia de Israel en el desierto bajo Moisés. Pascua conmemoró la salida de Israel de Egipto, Pentecostés conmemoró el dar de la ley a Sinaí, y la Fiesta de Trompetas conmemoró la construcción de las dos trompetas de plata en Números 10:2.

Dios explicó a Moisés en versículo 3 que (A) para convocar: (1) la congregación [kahal, "iglesia"], ellos debían tocar AMBAS trompetas; pero (2) para convocar sólo a los jefes de las personas, ellos debían tocar solo UNA trompeta (vs. 4). El tercer (¿segundo?) uso de las trompetas era (B) (3)"tocar una alarma" para la guerra. Versículo 9 dice,

(9) Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas;

Estas tres instrucciones profetizan del propósito de la fiesta de Trompetas, y así estas cosas nos anuncian los eventos proféticos que todavía están por ocurrir en este día de fiesta. Cuando nosotros leemos 1 Tesalonicenses 4:16 y 1 Corintios 15:52, nosotros no podemos fallar en notar que hay solo UNA TROMPETA profetizada en estos pasajes que tratan con la resurrección de los muertos.

¿Quién, entonces, es levantado? Según la ley, son los jefes de la gente—NO LA IGLESIA entera. Maestros del rapto hoy día no saben la ley, y por eso ellos normalmente enseñan que la Iglesia entera será arrebatada para encontrarse con el Señor en el aire en la primera resurrección. Esto no es así. La primera resurrección se limita a los jefes—es decir, los "vencedores". Apocalipsis 20:4-6 dice,

(4)...y vivieron y reinaron con Cristo mil años. (5) Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. (6) Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Está claro que la primera resurrección incluye sólo aquéllos que reinarán con Cristo durante la Era de los Tabernáculos que ha de venir. 

Cuando niño, me fue enseñado que la Iglesia sería levantada en la primera resurrección, y los incrédulos levantados al final de los mil años al Gran Trono Blanco. Pero esto no es lo que Jesús dijo en Juan 5:28, 29,

(28) No os maravilléis de esto; porque vendrá la HORA cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; (29) y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

Esta resurrección incluye "todos los que están en los sepulcros". ¿Qué resurrección es esta? No puede ser la primera, porque esa es claramente limitada, diciendo "Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años". Así que Jesús estaba hablando claramente de la segunda resurrección. Hasta Jesús dijo que los creyentes serán vueltos a la VIDA a la misma vez que son juzgados los incrédulos. El hecho claro es este: La Iglesia está buscando un "rapto" que incluirá a todos los creyentes, cuando de hecho, esto se limitará a pocos. La Iglesia está buscando un gran escape de "la gran tribulación", cuando de hecho, si hay cualquier escape, se limitará a pocos.

La tercera profecía de la fiesta de Trompetas es que las trompetas serían tocadas para señalar la guerra contra "el enemigo" (Números 10:9). Yo sospecho que esto profetiza el momento de la destrucción de Jerusalén, cuando Dios va contra Sus adversarios.

Una vez más, la Iglesia asume erróneamente que cualesquiera que luchen contra los judíos son los adversarios de Dios. Estos líderes religiosos nunca han estudiado la ley. Isaías 63:9, 10 dice,

(9) En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó [Israel]; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad. (10) Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.

Así Dios nos dice que aún si los israelitas de raza pura se rebelaran contra Él, Él se volvería su enemigo y lucharía contra ellos. Ellos no podrían recurrir a su genealogía para que Dios les apoyara. Aunque fuéramos a considerar a los judíos incrédulos de hoy ser israelitas de pura raza, esto no haría a Dios su amigo o no le impediría a Dios luchar contra ellos.

Hay que tener presente que Jesucristo es el Yahweh del Antiguo Testamento, el dador de la ley a Moisés. Rebelarse contra Él es rebelarse contra el propio Dios, porque nosotros leemos en Éxodo 15:2,

(2) Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación [Yahshua, este es el nombre de Jesús en hebreo]. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré.

Esto se repite en Isaías 12:1-3, que Jesús aplicó a Él mismo en Juan 7:37-39. La verdadera agua de vida sería sacada de los pozos o manantiales de Yahshua. Por eso Jesús dijo, "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba".

El nombre Yahshua literalmente significa "salvación", y así cuando Jesús fue llevado al templo como bebé, Simeón estaba esperando al Mesías. Él supo que Su nombre se llamaría Yahshua. Por eso, en Lucas 2:30, Simeón dice, "Porque han visto mis ojos tu SALVACIÓN [Yahshua]".

Y así, cuando los higos malos de Judá rechazaron a Jesús como el Mesías y usurparon Su cetro, ellos se rebelaron contra el Dios del Antiguo Testamento. La única manera de volverse un "higo bueno" es arrepentirse de esta rebelión. Hasta que eso pase, ellos son los adversarios de Dios.

En la ley de tribulación en Levítico 26, nosotros leemos sobre el juicio que ocurriría sobre Israel y como Él los llevaría cautivos a las tierras extranjeras. La solución se da en versículos 40-42,

(40) Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí; y también porque anduvieron conmigo en oposición, (41) yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado. (42) Entonces yo me acordaré de mi...

Mientras hay judíos individuales que ciertamente se han arrepentido de su hostilidad contra Jesús, 


el estado israelita como unidad nacional no se arrepentirá antes de su destrucción 
(Isaías 29:1-6; Jeremías 19:10, 11). 

De hecho, esa nación NO está bajo el pacto de Dios, porque según la ley arriba, ellos deben arrepentirse primero antes de que Dios recuerde Su pacto. Ellos no hicieron esto antes de 1948 e incluso hoy están fuera del pacto


Isaías 29:1-6 hace claro que Dios considera a Jerusalén como Su enemigo y adversario. Él es el que sitiará a la ciudad y la destruirá por las manos de hombres.



Capítulo 5
Diez Días de Temor

En Números 10, el propósito declarado de tocar las trompetas es convocar a las personas (los líderes o la propia congregación) y para pasar revista a las personas para batalla. Nosotros mostramos como esto habla proféticamente de la fiesta de Trompetas de dos maneras: (1) convocar a las personas para encontrarse al Señor, y (2) una llamada para batallar que posiblemente puede apuntar al día de la destrucción de Jerusalén en la batalla de Dios. Nosotros no sabemos, claro, si estos dos eventos ocurrirán en el mismo año. Eso parece probable, pero no se declara en la Escritura.

Cuando la fiesta de Trompetas se cumple, y la primera resurrección ocurre, sólo un número limitado de creyentes serán levantados de los muertos. NO incluirá a TODOS los creyentes, porque todavía ha de venir una hora en que TODOS los que están en las tumbas se levantarán. Esta otra (siguiente) resurrección incluirá a ambos, creyentes e incrédulos (Juan 5:28, 29). Esto es confirmado por el testimonio de Pablo ante Félix en Hechos 24:14,15,

(14) Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas; (15) teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos.

Pablo no estaba refiriéndose aquí a la primera resurrección que se limita sólo a unos pocos creyentes. Él estaba refiriéndose a la segunda resurrección mencionada en Apocalipsis 20:11-15 que incluye todos que están todavía en las tumbas.

Igualmente, Jesús habló de esta resurrección general en Lucas 12:42-49. Al sirviente fiel, dice Él, le será dada la autoridad (12:44), pero si Sus sirvientes (los creyentes) oprimen a los otros sirvientes (la congregación), a ellos les será dado su premio (la Vida) al mismo tiempo que los incrédulos sean juzgados (12:46). "y le pondrá con los infieles". (Obviamente, los premios no serán iguales, pero se distribuirán al mismo tiempo).

Además, Jesús dice, esos sirvientes opresivos serán juzgados según la ley encontrada en Deuteronomio 25:1-3, para aquellos que conocían la voluntad del Señor y no la hicieron “recibirán muchos azotes”. Aquéllos que oprimieron por ignorancia recibirán pocos azotes. Esto no está hablando sobre los incrédulos, sino de creyentes que serán responsables según su nivel de revelación divina. Cuanto más ellos sabían, más responsables serán. Pero la ley limita el juicio a 40 azotes (Deuteronomio 25:3). Esto es, sin duda, lo que Pablo quiso decir cuando él dice en 1 Corintios 3:15, “él será salvo, aunque así como por fuego".

Es también por esto que Jesús concluyó Su enseñanza en Lucas 12 con la declaración en versículo 49 que iguala el azote con el fuego. El fuego es un símbolo del juicio de la ley y del carácter de Dios, que apareció en Sinaí como un fuego consumidor para darle la ley a Israel.

Cuando la venidera fiesta de Trompetas se cumpla, y los muertos vencedores se levanten, se sorprenderán grandemente muchos líderes de la Iglesia  al ver que no fueran llamados para encontrarse con el Señor en el aire. De hecho, esto precipitará un tiempo de gran arrepentimiento, una vez la realidad los golpee. Este arrepentimiento se agravará si se destruyen Jerusalén y el estado israelita en el mismo día, porque ellos comprenderán entonces que ellos estaban viendo a Agar como su madre, negándose a echar fuera a la esclava y su hijo (Gálatas 4:30). Ellos también comprenderán que sus contribuciones para financiar el traslado de familias judías al estado israelita sólo sirvieron para matar a más judíos.

Y así, los días entre la fiesta de Trompetas (el día 1 del séptimo mes) y el Día de Expiación (el día 10 del séptimo mes) han sido llamados en los círculos judíos los Diez Días de Temor. Era, y todavía es, un tiempo de introspección, arrepentimiento, y preparación para la fiesta de Tabernáculos. Yo creo que los eventos de la fiesta de Trompetas llevarán a muchos a guardar el Día de Expiación y los Diez Días de Temor. No los guardarán por matar a un macho cabrío o por llevar un macho cabrío al desierto, como ellos hacían antes del Nuevo Pacto, sino que estarán ciertamente en un estado de susto y arrepentimiento, y muchos incluso ayunarán en ese momento.

Muchos de ellos también estarán como las cinco vírgenes insensatas que olvidaron tener aceite suficiente en sus lámparas para asistir a la boda a la fiesta de Tabernáculos (Mateo 25:1-13). A la fiesta de Trompetas, el grito será, ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle"! Pero sólo los vencedores serán calificados para hacerlo, aunque todos ellos (los creyentes) estaban esperándole con mucha expectación.

Todavía no está todo perdido, sólo la mayor recompensa se perderá, que tiene que ver con la autoridad y el reinar con Él. Esta es una recompensa que va más allá de la misma salvación. Todos los creyentes serán salvos, pero no todos gobernarán las naciones con Cristo. Además, ellos tendrán que esperar por otros mil años para recibir sus cuerpos inmortales.

Aunque se aumentará la duración de la vida al punto donde los hombres serán considerados jóvenes si ellos se mueren a los 100 años (Isaías 65:20), todavía no serán inmortales en la venidera Era de Tabernáculos. Ellos no se vestirán todavía con el tabernáculo celestial (2 Corintios 5:1-4). No estarán todavía listos o preparados para experimentar la fiesta de Tabernáculos, porque no hicieron ninguna preparación para ello durante su tiempo asignado en la tierra. (Aquí el autor está suponiendo que la mayoría de los creyentes que pasaron por la Gran tribulación y estén vivos al finalizar la misma, no serán arrebatados; es decir, niega el gran arrebatamiento de los creyentes al final de la Gran Tribulación y dice que entrarán vivos al reino milenial terrenal. No estamos seguros que esto sea bíblicamente correcto (Véase http://txemarmesto.blogspot.com.es/2011/12/los-diferentes-arrebatamientos-de-los.html y http://txemarmesto.blogspot.com.es/2011/12/los-diferentes-tipos-de-personas-en-la.html)

Ellos serán salvos ciertamente, pero ellos no recibirán la "mejor resurrección" (Hebreos 11:35) de los vencedores. Es por esta razón que Pablo se disciplinó, para que al fin, él no fuera eliminado (1 Corintios 9:27). Pablo no dudaba de su salvación, pero estaba inseguro de ser calificado como vencedor. Sólo al final de su vida fue cuando supo que él habíaperseverado hasta el fin y recibiría la "corona de justicia" (2 Timoteo 4:7,8).

Muchos han interpretado mal los presentimientos de Pablo para significar que él estaba inseguro de su salvación. Tal enseñanza produjo una ola de incertidumbre y temor en la Iglesia, que entonces fue usada para poner a los hombres en la esclavitud de las obras. Este miedo se usó por los líderes de la Iglesia poco escrupulosos para motivar a los hombres a dar más dinero a la Iglesia como prueba de su sinceridad.

Pero la verdad hace los hombres libres. Cuando los cristianos aprenden la revelación sobre los días de las fiestas, pueden ver entonces fácilmente la diferencia entre un creyente de Pascua justificado por la fe, un creyente de Pentecostés santificado por el Espíritu, y un creyente de Tabernáculos que será glorificado para reinar con Él. Éste es el camino hacia la salvación completa de espíritu, alma, y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23). Pascua salva su espíritu; Pentecostés salva su alma; y Tabernáculos salva su cuerpo. Nosotros lo llamamos la Justificación, Santificación, y Glorificación (o la redención de su cuerpo—Romanos 8:23).
Claro, hay que entender que el cuerpo glorificado no será como el cuerpo presente con sus limitaciones. Aquellos que cumplen Tabernáculos tendrán un cuerpo como el de Jesús después de Su resurrección. Porque Él tenía la autoridad en cielo y tierra (Mateo 28:18), Él podía mover con facilidad en ambos reinos. Todo esto se profetiza en las Escrituras, y nosotros trataremos de esto más tarde cuando hablemos más profundamente de la fiesta de Tabernáculos.
Es ahora suficiente para entender la fiesta de Trompetas y su relación con el Día de Expiación y los Días de Temor. Entretanto, yo les aconsejo a todos los creyentes que empiecen a comprar su aceite hoy. No esperen por la fiesta de Trompetas, pues será demasiado tarde.


Capítulo 6 
Las Fiestas en la Vida de Jacob


Antes de seguir adelante para explicar la fiesta de Tabernáculos y su cumplimiento en la hora de la venida de Cristo, permítanos mirar una vez más a los tipos y sombras del Antiguo Testamento para tener más perspicacia de la fiesta de Trompetas.
Los días de la fiesta de Israel, claro, tenían la intención de conmemorar los eventos principales de la jornada de Israel de Egipto a Canaán.
Pascua: El Éxodo de Egipto (Éxodo 12, 13)
La Ofrenda de Mecer la Gavilla: Cruce del Mar Rojo (Éxodo 14)
Pentecostés: La Ley dada en el Sinaí (Éxodo 20)
Trompetas: Construcción de las Trompetas de Plata (Números 10)
Expiación:  Informe Malo de los Doce Espías (Números 13)
Tabernáculos: El Día en que Israel Debía de Haber Entrado en Canaán, pero no lo Hizo (Números 14)
Empero, hay un modelo de los días de fiesta en la historia de Jacob-Israel unos siglos antes del éxodo de sus descendientes. El propio Jacob hizo una jornada a Harán, y cada uno de los eventos mayores de su jornada también prefiguró estos mismos días de fiesta.
Pascua: La jornada de Jacob empezó en Beerseba, el "pozo del juramento" (Génesis 28:10). El lugar se nombró después por Isaac (representando a Cristo) quien hizo el pacto de paz y un juramento con el rey filisteo (Abimelec) en Génesis 26:26-33. Éste era un tipo del Nuevo Pacto, que Cristo hizo con el mundo en la Cruz cuando Él cumplió la fiesta de Pascua.
La Ofrenda de Mecer la Gavilla: La Biblia calla sobre sobre esto, pero el libro de Jaser nos dice que Jacob fue atracado por Elifaz, el hijo de Esaú-Edom, en su camino a Bet-el. Elifaz iba a matarle, pero en vez de matarle le robó la riqueza que iba a ser la dote de Jacob cuando él encontrara una esposa en Harán (Génesis 28:2). La dote bíblica se pagaba por el padre del hombre, no por el padre de la mujer. La única evidencia bíblica de este robo es el hecho que Jacob fue enviado a obtener a una esposa, pero cuando él llegó a Harán, él no tenía dinero. Ciertamente su padre no lo habría enviado a Harán sin el dinero para la dote de costumbre. Pero debido a que no tenía nada, tuvo que trabajar para su tío durante catorce años en sustitución de la dote, para casarse con Lea y Raquel.
El ladrón, Elifaz, era edomita. Edom quiere decir "rojo". Prefiguró la experiencia de Israel del Mar Rojo muchos años después.
Pentecostés: Jacob se detuvo en Bet-el donde él tuvo un sueño de ángeles ascendiendo y descendiendo sobre él. Él ungió entonces la piedra usada como almohada e hizo un voto (Génesis 28:20). Años después, Israel vio el descenso de Dios en Sinaí, y ellos hicieron un voto a Dios (Éxodo 19:4-8).
Esto acabó el primer grupo de días de fiesta por la primavera. La estancia de Jacob en Harán separa los dos grupos de fiestas. El modelo empieza de nuevo cuando Jacob regresa a Canaán. Entretanto, él se había casado con Lea y Raquel, pero porque él no tenía ninguna dote, él tuvo que trabajar siete años por cada una de ellas.
Trompetas: Cuando Jacob se acercó a Canaán, "y le salieron al encuentro ángeles de Dios" (Génesis 32:1). Él llamó el lugar Mahanaim, que quiere decir "dos campamentos" o "dos compañías". En este lugar él supo que Esaú venía con 400 hombres a matarlo (32:6). De miedo, Jacob dividió su familia y ganado en dos campamentos (32:7). Él oró entonces para liberación.
Según el libro de Jaser, los ángeles de Dios encontraron también a Esaú, apareciéndose a él en tres compañías de jinetes, cada uno teniendo 2,000 guerreros. Huelga decir que cuando Esaú localizó a Jacob, él se había vuelto bastante amistoso.
El punto para recordar, sin embargo, es el hecho que la familia de Jacob fue dividida en dos compañías, o campamentos. Esto habla de la fiesta de Trompetas, donde los creyentes serán divididos en dos compañías: la congregación (la iglesia) y los gobernantes (los vencedores). Ellos también se representan por Lea y Raquel, las dos esposas de Jacob, ya que Lea tenían los ojos delicados, mientras Raquel era bonita (Génesis 29:17). Lea produjo más niños, así como la Iglesia está en la mayoría, pero aunque ella era una esposa legal, no tenía una relación de amor con Jacob. Esto prefigura a esos creyentes que sólo son cristianos porque ellos tienen miedo de quemarse para siempre en el infierno. Su amor todavía no ha sido perfeccionado, porque ellos todavía tienen miedo de Dios. "El perfecto amor echa fuera el temor" (1 Juan 4:18). Raquel, la esposa querida, produjo menos niños, pero su hijo, José, era el heredero de la primogenitura. José representa los vencedores.
Y así, las dos compañías de Mahanaim nos muestran el tipo y sombra de la fiesta de Trompetas y el hecho que en este día los vencedores serán levantados de entre los muertos. La primera resurrección dividirá a las personas en dos campamentos. Por esta razón, el apóstol que Pablo dijo en Filipenses. 3:11, “si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos” [ek-anastasis ek nekron]. La palabra usual para la resurrección es anastasis, como usada en el versículo anterior. Pero el versículo 11 usa la palabra griega, ek-anastasis que literalmente significa el "fuera-de-resurrección". En La Biblia Acompañante [The Companion Bible], Bullinger hace un comentario sobre esto, diciendo,
La “resurrección de los muertos (ek nekron) implica la resurrección de algunos de estas dos clases por adelantado y los otros dejados atrás”.
En otros términos, Pablo estaba hablando de una resurrección de ALGUNOS, no de todos. Él anheló la primera resurrección que todavía no estaba asegurada para él. Por lo tanto, él dice inmediatamente en el próximo versículo, "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto". En versículo 13, él dice de nuevo, “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado". En el versículo 14 Pablo habla de ello como “el supremo llamamiento de Dios". Pablo no estaba hablando de su justificación por fe. Él había sido justificado en el camino a Damasco y unos días después fue santificado por el Espíritu a través del ministerio de Ananías. Su meta, sin embargo, era el premio del supremo llamamiento de Dios, que era la primera resurrección en medio de (el resto de) los muertos.
Y así, Mahanaim habla de la fiesta de Trompetas y la primera resurrección, cuando Dios separa a Su gente en dos campamentos: gobernantes y congregación. Los gobernantes son congregados por una sola trompeta; la congregación es convocada por el sonido de ambas trompetas.
También, el relato de Jaser de los ángeles de Dios confrontando a Esaú-Edom en este momento puede ser una indicación de la destrucción de Jerusalén en la fiesta de Trompetas. Por Babilonia y Roma, Jerusalén fue destruida en el día 9 de Av [mes de Av]. Pero la destrucción final parece ser fijada para el primero de Tishri (Trompetas).
Día de Expiación: Jacob luchó con el ángel en Génesis 32. Este día también es el Jubileo. Porque hay dos campamentos ahora, debe haber dos cumplimientos diferentes de estas fiestas. La Iglesia cumplirá esta fiesta como un tiempo de arrepentimiento y duelo, como las cinco vírgenes insensatas. Los Vencedores celebrarán un Jubileo en un tiempo de jubilación y regocijo, como las cinco vírgenes sabias.
El nombre de Jacob se cambió a Israel en este momento. Así también, los Vencedores recibirán su nuevo nombre para cumplir el Jubileo. Mientras la fiesta de Trompetas representa la llamada de ir a encontrarse con el Novio, el Jubileo representa el tiempo cuando las vírgenes insensatas vuelven con el aceite de verdad y encuentran la puerta a la inmortalidad cerrada a ellas durante mil años.
Tabernáculos (Sucot): Después de luchar con el ángel, Jacob cruzó el Jordán y acampó en Sucot, las "cabañas, tabernáculos" (Génesis 33:17).
(17) Y Jacob fue a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto, llamó el nombre de aquel lugar Sucot.
De nuevo, nosotros vemos dos cumplimientos de Sucot: Una casa fija para Jacob; y cabañas (las estructuras temporales) para el ganado. Este tipo también se pinta en la diferencia entre el tabernáculo de Moisés (la tienda) y el templo de Salomón (la casa). Como Israel en el desierto, la Iglesia tendrá que aprender a morar en las cabañas para aprender a vivir en la luz de Sucot, la fiesta de Tabernáculos, o cabañas. Ellos aprenderán esto en los mil años de la Era de Tabernáculos que queda delante. (Creemos que así será, pero tal vez no en el reino terrenal, salvo que tras ser arrebatados a los aires regresen escoltando al Rey y la Esposa  para tener que conformarse con las “tinieblas de afuera”, que según el autor es estar excluidos de la Nueva Jerusalén, en la que solo pueden entrar los que disponen de cuerpo glorificado. Esto parece un contrasentido pues se supone que para ser arrebatados al aire son dotados de cuerpo nuevo; salvo que el autor esté creyendo que no hay un arrebatamiento de los creyentes que hayan pasado por la Gran Tribulación, al final de la misma en Su venida; y esto presupondría la existencia de creyentes, de parte de la Iglesia, en la parte terrenal del Reino. Tal vez debamos considerar a Witness Lee que opina que en esta parte terrenal del reino solo estarán los judíos salvos como sacerdotes y las naciones cordero como súbditos, pero ningún salvo por la gracia o creyente).

Capítulo 7
La Fiesta de Tabernáculos

La Fiesta de Tabernáculos (Sucot, "cabañas") había de ser guardada durante siete días, y luego tenían una última ceremonia en la mañana del octavo día. La ley básica de esta fiesta se encuentra en Levítico 23:33-44. Versículo 39 clasifica el primero y el octavo días como días de reposo (santa convocación).
Durante esta semana, las personas de Israel debían cortar ramas de árboles y construir cabañas en las que acamparían durante siete días. Versículo 40 también específica que se debían "regocijar delante de Jehová".
La razón declarada de Moisés para el día  se da en versículo 43,
(43) para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo, Jehová, vuestro Dios.
Es significante que Israel salió de Egipto hasta un lugar llamado Sucot (Éxodo 13:20). Por eso en su estadía a la Tierra Prometida, ellos debían morar en tabernáculos desde el principio hasta el final de su jornada.
Esto tiene más de un significado. Primero, con respecto al resto de las fiestas, se muestra que cuando nosotros llegamos a ser creyentes por la fe en la sangre del Cordero—es decir, cuando nosotros dejamos Egipto en nuestra propia experiencia de Pascua—nosotros debemos tener como nuestra meta la experiencia de Tabernáculos.
Esta jornada, después de todo, no acaba en Pascua, como algunos parecen pensar. Muchos cristianos "reciben salvación", y luego ellos se sientan, esperando ser arrebatados a la Tierra Prometida de la frontera de Egipto. No, la jornada acaba de empezar, y hay más de Dios para experimentar.
Otros, de una persuasión pentecostal, exhortan a la gente a seguir a la "segunda obra de gracia", llamada el bautismo del Espíritu. En otros términos, ellos le exhortan a Israel que siga caminando al monte Sinaí, aquel lugar del primer Pentecostés donde Dios bajó como fuego y pronunció los Diez Mandamientos en el idioma de la gente. Esto es bueno, si la gente ve que el propósito de Pentecostés es escribir la ley en el corazón de uno para oír Su voz. Pero el monte Sinaí no es la meta de esta jornada. Es meramente el fortalecimiento de las arras del Espíritu para equipar Israel para entrar en la Tierra Prometida. Israel falló en entrar a la tierra en el momento de la fiesta de Tabernáculos cuando ellos se negaron a entrar en Números 13 y 14. Su negativa vino en el "tiempo de las primeras uvas" (Números 13:20). En otros términos, esto tipificó el Jubileo en septiembre, pero la negativa de la gente y falta de fe convirtieron ese Jubileo en un Día de Expiación, un día de duelo y ayuno.
Su problema era que ellos se habían negado a oír Su voz en Sinaí (Éxodo 20:18-21), y así sin el fortalecimiento de Pentecostés (oyendo Su voz y dirigiéndose por el Espíritu), la gente no estaba provista con la fe para entrar en la Tierra Prometida. Esto nos dice que para ser un vencedor y calificar para la primera resurrección, uno debe llevarse por el Espíritu y debe oír Su voz. "Lenguas" es uno de los dones del Espíritu, pero no es lo que califica a una persona. Es oír, no hablar, lo que califica a una persona. Y la palabra hebreo shema, "oír", también quiere decir "obedecer". Sin aprender la obediencia, uno no está oyendo de verdad. Ver mi libro, Oyendo la Voz de Dios.
Si las personas hubieran declarado su fe en el Jubileo cuando los doce espías dieron su informe, ellos habrían entrado en la Tierra Prometida cinco días más tarde al primer día de Tabernáculos. Cuando ellos hubieran pasado el arca del pacto, ellos habrían recibido los cuerpos inmortales, y ellos habrían conquistado a los cananitas por la Espada del Espíritu en de una semana. ¿Qué cananita habría disputado con un ejército de inmortales con los cuerpos glorificados? Ellos se habrían sometido alegremente a Josué (Yashua-Jesús).
Desgraciadamente, no pasó de esta manera. Israel tuvo que permanecer otros 38 años en el desierto (Deuteronomio 2:14) antes de entrar en Canaán, y cuando finalmente ellos entraron en la tierra, estaban en el momento justamente antes de Pascua (Josué 4:19). No se les permitió entrar a Tabernáculos, porque ya el cumplimiento de esa fiesta tenía que esperar un día muy lejano en el futuro.
La gente debió morar en cabañas durante sus 40 años en el desierto para que ellos siempre recordaran la Tierra Prometida (la fiesta de Tabernáculos) en la mente como su meta. También, morar en las cabañas significó un lugar de morada temporal, reconociendo que el desierto no era su herencia. Ni era cualquier lugar particular u oasis en el desierto su herencia. Si uno hubiera construido una casa en el desierto, él se podría haber negado a seguir cuando la columna de nube se moviera.
Este problema se manifiesta en la Iglesia hoy a través de las "casas" sectarias que afirman que ellos son "la verdadera iglesia". Ellos han construido una casa en el desierto y han perdido la visión de la Fiesta de Tabernáculos. Piensan que de su "casa" la gente será arrebatada a la Tierra Prometida. Esto ha llegado a ser un substituto para no seguir la columna de nube y llevarse por el Espíritu. Una vez los hombres han construido sus "casas" y se han fijado en ellas, es difícil para ellos seguir cuando la nube se alza y se mueve a otro lugar de revelación. Las verjas y rejas de una casa pueden ser una protección excelente de lobos y viento y lluvia, pero esos mismos barrotes también pueden volverse fácilmente en una prisión. En esto mora el peligro, a menos que uno sepa obedecer a Dios en vez del hombre.

Pero volviendo a la fiesta de Tabernáculos en sí, es la fiesta de inmortalidad. Pablo hace esto claro en su comentario de Tabernáculos en 2 Corintios 5:1-4, donde él muestra que las "cabañas" realmente hechas de ramas vivientes profetizan de ser vestidos con la inmortalidad. Nosotros ya no necesitaremos ir acampando en cabañas. Aquellas fueron instrumentos de aprendizaje que hablaron de cosas mejores.
(1) Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
En otros términos, nosotros sabemos que si nuestro actual, cuerpo mortal "casa" es demolida (es decir, si nosotros nos morimos), nosotros tenemos otra casa no hecha con manos que nos espera.
(2) Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; (3) pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. (4) Porque asimismo los que estamos en este [mortal] tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados [muertos], sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
Pablo se refiere al cuerpo como una casa, una tienda (el tabernáculo) y ropa. Nosotros tenemos dos de ellos, uno mortal y otro inmortal. El cuerpo en que nosotros vivimos hoy es mortal; el cuerpo inmortal es reservado para nosotros en el cielo, así como los vestidos sacerdotales se guardaron en las cámaras laterales del templo.
La fiesta de Tabernáculos es el tiempo designado cuando los hombres reciben esos cuerpos inmortales. Éstos no se dan cuando una persona se muere. Cuando el espíritu de uno regresa a Dios, no tiene un cuerpo inmortal. Es espíritu, no cuerpo. Necesita ropa. Y además, el espíritu no tiene la necesidad de la inmortalidad, porque la Biblia nunca dice que el espíritu se muere. Nosotros tenemos la necesidad de un CUERPO inmortal. La "Tierra Prometida" no es ningún cielo por sí, sino un cuerpo glorificado como Jesús tenía después de Su resurrección.
El primer día de Tabernáculos es el punto donde el cuerpo inmortal es dispensado como vestidos sacerdotales para "vestir" el espíritu de uno con un nuevo tipo de carne espiritual. El propósito de este cuerpo es para que el espíritu pueda atender al resto de las personas en la tierra que necesitará ministerio durante los siguientes mil años.
Pero esta fiesta es de siete días completos de duración con un octavo día final de santa convocación. ¿Por qué? Porque mientras nosotros estamos en este cuerpo mortal, nosotros estamos "tocando un cuerpo muerto". Esto requiere siete días de purificación (Números 19:11) después de entrar en la inmortalidad antes de que nosotros podamos presentarnos legalmente al Padre en la mañana del octavo día de Tabernáculos.
La ley es profética, porque revela el plan divino e incluso el tiempo de estos eventos, para que nosotros podamos preparar nuestros corazones.

Capítulo 8
Los Vestidos Sacerdotales y el Rapto

La ley divina revela Su plan en las dos venidas de Cristo. Las fiestas en el séptimo mes del año hebreo (sept.- oct.) revelan el orden de eventos en la segunda venida de Cristo. Empieza con la resurrección en la fiesta de Trompetas, arrepentimiento de la Iglesia en el Día de Expiación, y la gloria de Dios que aparece en la fiesta de Tabernáculos.
En el primer día de Tabernáculos, los santos deben recibir sus tabernáculos de arriba que son inmortales. Entonces esto requiere siete días completos de purificación antes de que ellos puedan presentarse al Padre en el templo en el cielo en el octavo día de Tabernáculos, "en el último y gran día de la fiesta " (Juan 7:37).
RecIbir cuerpo inmortal también se clasifica bajo la categoría legal de ser "renacido". Y por eso, la ley de la presentación del primogénito aplica aquí, como escrito en el Éxodo 22:29 y 30,
(29) No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos. (30) Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.
Con respecto a los hijos, éste es también el día de circuncisión. Bajo el Antiguo Pacto, los hijos se circuncidaron físicamente; bajo el Nuevo Pacto, sus corazones se circuncidan. El primero es una señal física de lo que Dios requiere; el segundo es lo que Dios realmente requiere como un requisito previo a la presentación de los Hijos de Dios.
La fiesta de Tabernáculos lleva ocho días para permitir a los Hijos de Dios ser renacidos y para entrar al momento designado de circuncisión y presentación en el Templo en el cielo. La ley requiere ni más ni menos que ocho días. La ley dice que los Hijos de Dios no pueden presentarse al Padre en cualquier otro día sino el octavo día—y en este caso debe ser el octavo de Tabernáculos, el último gran día de la fiesta.
Hay otra ley también aplicable a esto. Esos vencedores que son levantados de la muerte y esos vencedores que están vivos en ese fin de la Era se unirán para gobernar y reinar con Cristo en la Era de los Tabernáculos que viene. Apocalipsis 20:6 dice que "serán sacerdotes de Dios y de Cristo".
Es ninguna sorpresa, entonces, que en la ley de sacerdocio, toma siete días completos para consagrar a un sacerdote, y entonces ellos emergen para el ministerio en el octavo día, en el momento que la gloria de Dios se manifiesta. Vea el modelo en Levítico 8 y 9. Aarón y sus hijos tuvieron que entrar en el tabernáculo y permanecer allí durante siete días completos (Levítico 8:33). Entonces ellos se convocaron en el octavo día (Levítico 9:1). El propósito de su salida del tabernáculo se da en Levítico 9:4, "porque Jehová se aparecerá hoy a vosotros".
La palabra hebrea traducida "aparecer" es ra'ah que quiere decir ver o ser visto. Y por eso el versículo profetiza de la manifestación de los hijos de Dios, donde la gloria de Dios se ve en ellos, manifestada al resto de la gente. Y, de hecho, la gloria se manifestó en ese momento, porque el fuego de Dios salió delante de Su cara [hebreo paniym] y consumió la ofrenda por el fuego (Levítico 9:24). Y el pueblo "se postraron sobre sus rostros" [paniym].
Esto profetiza del ministerio sacerdotal que está por venir a través del sacerdocio de Melquisedec. Empezará en el octavo día de Tabernáculos después de que han sido consagrados totalmente los Hijos de Dios y han recibido la circuncisión del corazón, y después de que ellos han sido presentados al Padre y dedicados a Él. Su ministerio será por mil años en el gran Milenio Sabático que yo llamo la Era de Tabernáculos. Bajo su ministerio, el Reino de la Piedra de Daniel 2:35 crecerá entonces hasta que llene la tierra entera. La gloria de Dios, manifestada en el octavo día de Tabernáculos, empezará a extenderse y cubrir la tierra como las aguas cubren el mar, como Dios juró hacer en Números 14:21.
Estos vencedores tendrán cuerpos físicos—cuando ellos decidan hacerlo así—pero no estarán limitados a la tierra como nuestros corrientes cuerpos mortales requieren. Ellos tendrán los cuerpos como Jesús después de Su resurrección, que es "carne y huesos" (Lucas 24:39), pero también ellos podrán quitarse de esta ropa carnal y volver al cielo para atender al Padre en la ropa espiritual. Esto se pinta en Ezequiel 44 en la profecía de los sacerdotes de Sadoc, que eran tipos del sacerdocio de Melquisedec. Ezequiel dice que ellos tendrán el acceso al Santuario para atender a Dios, mientras los otros sacerdotes sólo tendrán el acceso a las personas en "el atrio exterior", es decir, el reino del cuerpo mortal. De este orden de Melquisedec, nosotros leemos en Ezequiel 44:17,

(17) Cuando entren por las puertas del atrio interior, se vestirán con vestiduras de lino; no llevarán sobre ellos cosa de lana cuando ministren en las puertas del atrio interior y dentro de la casa.

Estos linos son los vestidos inmortales que Pablo menciona en 2 Corintios 5:1-4. Ellos son un requisito para atender al propio Dios en atrio interior del Santuario. Pero estos sacerdotes no se limitarán al atrio interior, porque nosotros leemos en Ezequiel 44:19,

(19) Cuando salgan al atrio exterior, al atrio de afuera, al pueblo, se quitarán las vestiduras [lino] con que ministraron, las dejarán en las cámaras del santuario y se pondrán otros vestidos [lana], para no santificar al pueblo con sus vestiduras [lino].

Nosotros vemos en esto que estos sacerdotes podrán atender en ambos atrios, el interior y el exterior. El único requisito es que ellos se cambien de vestido cuando ellos lo hagan. Ellos tienen que vestirse en los vestidos espirituales cuando atienden a Dios; y tienen que vestirse en los vestidos físicos cuando atienden a la gente en el atrio exterior.
Esto es lo que Jesús hizo después de Su resurrección. Los discípulos se reunían con puertas cerradas con llave, y de repente, Jesús apareció en su medio. Ellos pensaron que Él era un espíritu (Lucas 24:37), pero Él refutó esta asunción mostrándoles Sus manos y pies y por comer con ellos (vs. 41).
Entonces después Él desapareció de nuevo. ¿Qué pasó? Él simplemente cambió de ropa y se volvió espíritu de nuevo. Siempre cuando Él apareciera en la tierra, Él tenía que ponerse "vestiduras de lana" para que Él pareciera como oveja de Sus pastos. Éste era un requisito legal en Ezequiel 44. Igualmente, era un requisito legal que Él atendiera a Dios en el santuario interior en vestiduras de lino, no en lana.
Como los sacerdotes de la antigüedad, Él tenía acceso a los vestidos de lino en las "cámaras santas". No sólo el Sumo Sacerdote tenía tal acceso a esas vestiduras, sino también los sacerdotes que ministraban con Él tenían acceso a ellas. Así será con Cristo y los Hijos de Dios.
Los otros sacerdotes, sin embargo, como profetiza Ezequiel 44:10-14, serán designados para atender a la gente, pero no tendrán acceso a las vestiduras de lino para atender al Padre directamente. Claro, tenga presente que la única razón que estos sacerdotes tendrán cualquier ministerio es porque ellos se arrepintieron durante los Días de Temor y el Día de Expiación. Estos son las "vírgenes  insensatas" (Mateo 25:2), los siervos opresivos (Lucas 12:45), y los obreros malos que dijeron a "Señor, Señor" pero Jesús no los conoció (Mateo 7:22).(NOTA: Vemos aquí un  choque con la opinión de Witness Lee sobre el tipo de ciudadanos en el reino milenial terrenal, donde según él no habrá salvos por gracia. Según Lee estos sacerdotes no del orden de Melkisedec, serían el remanente del Israel literal que se volvió al Señor al final de la Gran Tribulación, la descendencia como las arenas del mar,  porque no pueden ser de la descendencia como las estrellas del cielo).
En Ezequiel 44 ellos son identificados como sacerdotes que le enseñaron a Israel a adorar a los ídolos (del corazón). Ellos son representados por el tipo de sacerdocio de Elí que fue reemplazado por Sadoc por los días de Salomón (1 Reyes 2:27,35). Éste es el contraste en Ezequiel 44: Elí contra Sadoc, quienes son tipos de las dos clases de sacerdotes al fin de la era.
Aprenda de esta diferencia, y usted sabrá mucho sobre como calificar para el sacerdocio de Melquisedec y lo que implica poder gobernar y reinar con Cristo en la era por venir.



Capítulo 9
Los Modelos de Moisés y Jesús

Las instrucciones para la Fiesta de Tabernáculos en Levítico 23 distinguen sólo dos días—el primero y el octavo—como días de reposo. Sin embargo, cuando nosotros miramos más profundamente a los tipos y sombras, un tercer día empieza a surgir de su escondite. Parece ser el quinto día de Tabernáculos, representando "la mitad de la fiesta".
En primer lugar, yo creo que los ocho viajes que Moisés hizo al monte Sinaí representan los ocho días de Tabernáculos. Al final de su último viaje, él descendió con su cara resplandeciente, llevando las dos nuevas tablas de la ley (Éxodo 34:29). Yo creo que este retorno final llegó a ser celebrado como el octavo día de Tabernáculos.
Viaje 1: Éxodo 19:3 a Éxodo 19:7
Viaje 2: Éxodo 19:8 a Éxodo 19:14
Viaje 3: Éxodo 19:20 a Éxodo 19:25
Viaje 4: Éxodo 20:21 a Éxodo 24:3
Viaje 5: Éxodo 24:9 cuando los 70 ancianos reunieron con Dios. No retorno mencionado, pero implicado.
Viaje 6: Éxodo 24:15 a Éxodo 32:15
Viaje 7: Éxodo 32:31 a Éxodo 32:34
Viaje 8: Éxodo 34:4 a Éxodo 34:29 cuando la cara de Moisés fue glorificada.
Yo mostré el propósito del octavo día antes. Es circuncidar los  corazones de los Hijos de Dios, haciéndolos sin pecado y presentarlos al Padre. Esto viene al final de su semana de purificación de la muerte (la mortalidad), así como la semana de consagración sacerdotal.
Pero tome nota que el quinto viaje al monte incluyó a los setenta ancianos, "y vieron al Dios de Israel" (Éxodo 24:10). Yo creo que esto es una declaración muy profética en vista de los tipos de Tabernáculos en el Nuevo Testamento.
El Evangelio de Juan nos da la mayor revelación en cuanto a la fiesta de Tabernáculos de cualquiera de los Evangelios del Nuevo Testamento. Hay ocho milagros-señales [griego, semeion en Juan 2:11] en el Evangelio de Juan que hablan de los ocho días de Tabernáculos de la misma manera como los ocho viajes de Moisés al monte. Ellos son a continuación:
Señal 1: Juan 2:1-10 (Bodas en Caná, convertir agua en vino)
Señal 2: Juan 4:46-54 (Hijo de oficial sanado)
Señal 3: Juan 5:1-13 (Enfermo en Betesda sanado)
Señal 4: Juan 6:1-13 (Dar de comer a los 5,000)
Señal 5: Juan 6:16-25 (Andar sobre el mar, Jesús viene a los discípulos)
Señal 6: Juan 9:1-7 (El ciego sanado)
Señal 7: Juan 11:1-45 (Lázaro levantado de la muerte)
Señal 8: Juan 21:3-12 (153 grandes peces atrapados)
Como usted puede ver, la quinta señal en Juan muestra a Jesús viniendo a los discípulos en medio del mar de Galilea, con Pedro saliendo para encontrarlo. Es comparable al quinto viaje de Moisés, donde los setenta ancianos subieron para reunir con el Señor y "vieron al Dios de Israel".
Juan estructura su Evangelio de una manera única. Primero viene la señal, después la reacción de las personas, seguida por las enseñanzas específicas de Jesús que nos ayudan entender esa señal. Las señales cuarta y quinta, sin embargo, son una excepción a la regla general, porque ellas aparecen juntas espalda con espalda, con la reacción y la enseñanza llegando sólo después de que ambas señales están cumplidas. Es como si Juan quiso atraer la atención a las señales que están en medio de todas. Ambas señales son registradas en la primera mitad de Juan 6, y sólo entonces nosotros vemos la reacción de los criticones. Entonces en el resto de Juan 6 es el comentario de la señal cuarta. Juan 7, es la historia de cómo Jesús guardó los Tabernáculos, y realmente es el comentario de la señal quinta. Usted tendrá que leerse por sí mismo Juan 6 y 7 para ver la clara la sucesión de eventos y como se relacionan con la fiesta de Tabernáculos.
Como yo dije, la historia en Juan 7 es la historia que ilustra la quinta señal donde Jesús vino a los discípulos en el medio del mar de Galilea, y Pedro salió para encontrarlo (Mateo 14:29). Mire las similitudes.
En Juan 6, Jesús les dijo a los discípulos que cruzaran el lago por delante de Él en la tormenta (la tribulación). Entonces Él vino a ellos después de que ellos habían ido 25 o 30 estadios (6:19) que era el medio del lago. Cuando Jesús entró en el barco, el barco entero fue transportado a Capernaum (6:21, 24). Capernaum quiere decir "la Cubierta del Consolador". Habla de la llenura del Espíritu.
De la misma manera, en Juan 7 Jesús les dijo a Sus discípulos que fueran a Jerusalén delante de Él (7:8) para observar la fiesta de Tabernáculos (7:2). Entonces más tarde vino Jesús y se manifestó en el templo a la mitad de la fiesta (7:14). Yo también relaciono esto a la profecía en Malaquías 3:1, "Y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis".
Luego en el último gran día de la fiesta, Jesús se puso de pie y gritó (7:37),

(37) En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: --Si alguien tiene sed, venga a mí y beba.

Este evento ocurrió en el octavo día de Tabernáculos. Esto correlaciona con la historia en Juan 6, cuando Jesús llevó a los discípulos a Capernaum, "la Cubierta del Consolador". A los vencedores tiene que ser dada la llenura del Espíritu para volver con el cuerpo glorificado (según Moisés) y empezar su obra del ministerio sacerdotal en la tierra, cambiando su ropa a su voluntad. Los tipos de ambos, Nuevo y el Antiguo Testamentos, muestran que esto es el propósito del octavo día de Tabernáculos.

Así, si resumimos nuestros resultados: vemos que la fiesta de Tabernáculos empieza (¿vendrá precedida?) por dar a luz a “un hijo varón”, el Hijo de Dios--es decir, dando la inmortalidad a los vencedores (muertos de épocas pasadas). También empiezan siete días de purificación por haber tocado cuerpos muertos tanto como el comienzo de una consagración de siete días al sacerdocio para el ministerio. Jesús vendrá entonces a los vencedores vivientes a la mitad de la fiesta, quizás en el quinto día. (En la fiesta de Trompetas, más de dos semanas antes, los muertos fueron levantados para recibir al Señor; pero parece que a la mitad de Tabernáculos los vencedores vivientes, representados por Pedro, saldrán para recibirlo).
¿Qué? ¿Dos "raptos"? Bien, no hay ninguna declaración bíblica que diga lo contrario. Pablo en 1 Tesalonicenses. 4:16,17  nos da el orden de eventos, pero no nos da detalles:

(16)... los muertos en Cristo resucitarán primero. (17) Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Así primero los muertos serán levantados, y nosotros los encontraremos sobre la tierra en el aire. El próximo evento será el arrebatamiento de "los que vivimos y los que hayamos quedado". Ésta no es una declaración que establece el tiempo o momento de los eventos, sólo establece el orden de eventos. La única declaración de Pablo sobre el tiempo o momento de los eventos viene más temprano en versículo 15, diciendo que nosotros, los que estemos vivos, no precederemos los que ya durmieron.
El tocar de la trompeta en la fiesta de Trompetas significa una recolección de líderes (vencedores) en una resurrección de los muertos. Pero el tipo profético en Moisés y Jesús nos muestra que Jesús viene a los vencedores vivientes a la mitad de los Tabernáculos (¿al final de los 3,5 años del Principio de Dolores y justo antes de empezar la Gran Tribulación?), con Pedro que sale para encontrárselo. Además, si ha de ser un período de siete años de tribulación, entonces es representado por la tormenta en Galilea. Tenga presente, entonces, que Jesús vino en medio del lago no al principio o al final. ¿Eso podría hablar de una posición de "a mediados de la tribulación"? Aunque yo no necesariamente creo en un período de tribulación de siete años, creo que Cristo vendrá (a aquellos que están vivos) a la mitad de la fiesta de Tabernáculos de algún año. Pero, en otro sentido, Él también vendrá semanas más temprano a la fiesta de Trompetas para levantar a los muertos.
Por esta razón es importante entender los días de fiesta. Ellos son los "tiempos prefijados" (moedim) en la profecía, y aunque tipos y señales son para esconder tanto como para revelar, hay una cierta cantidad de información que es revelada claramente. Habrá siempre un poco de oscuridad, claro, y por eso nosotros debemos tener cuidado para no estar sobre confiados en nuestro entendimiento de tipos o figuras simbólicas que profetizan de cosas futuras.


Capítulo 10
Las Calificaciones para el Sacerdocio

De lo que nosotros hemos expuesto hasta ahora en este estudio, debe estar ahora claro que la comprensión evangélica del término [arrebatado] debe modificarse. El término griego que Pablo usa en 1 Tesalonicenses 4:17, tradujo "arrebatados" o "arrebatados afuera" es el harpazo. El propósito obvio del harpazo es "para recibir al Señor en el aire". Aunque la ubicación tiene algo que ver con esto, el énfasis está en la propia reunión y, claro, con Quien nosotros nos estamos reuniendo. La reunión se localiza "en el aire", en vez de bajo tierra o en el cielo. Por lo tanto, los muertos deben ser levantados para reunirse con Él en el aire. Pero nosotros estamos tan acostumbrados de pintar eventos espirituales por nuestra mente carnal, reforzados con libros y películas en cuanto al viajar en el espacio exterior, que nosotros tendemos a olvidarnos del propósito real del harpazo.
En Hechos 8:39, 40 nosotros leemos como Felipe experimentó el harpazo:

(39) Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. (40) Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.

Felipe no tuvo que dejar la tierra, sino que él tuvo una experiencia espiritual en que pudo trascender las limitaciones físicas del cuerpo. Su nombre significa "amante de caballos", que habla proféticamente de la compañía del caballo blanco en Apocalipsis 19:14.
Pedro manifestó un tipo de harpazo cuando él caminó en el agua a reunirse con Jesús y escoltarlo a la barcada de discípulos (Mateo 14:29). En este caso, la propia palabra no se usa, pero la historia profética ilustra el principio. De nuevo, no hay ninguna indicación que Pedro fue al cielo, o a la montaña de que Jesús había venido. Si él hubiera hecho así, esto podría haber indicado un "rapto" en el sentido que la Iglesia enseña. Pedro sí, sin embargo, trascendió las limitaciones físicas del cuerpo.
Harpazo se usa en Apocalipsis 12:5, donde el hijo varón (el Hijo de Dios) "fue arrebatado para Dios y para su trono". Uno puede argumentar que esto es de ubicación, pero realmente es de trascender las limitaciones terrenales y ascender al trono. Esto se aplica al mismo Jesús --el original Hijo de Dios-- pero también a Su Cuerpo, que "reinarán con él mil años " (Apocalipsis 20:6).
El último propósito de "reunir" con Cristo, sin tener en cuenta la ubicación, es ser unidos con Él en unidad como un Cuerpo. Es la reunión entre la Cabeza y el Cuerpo para crear un Nuevo Hombre, un hombre corporativo, en un Cuerpo con muchos miembros. Mirándolo de un punto de vista matrimonial, ellos serán "una sola carne".
También podemos acercarnos a esto desde el ángulo de las leyes sacerdotales. Después de todo, los que son levantados en la primera resurrección, junto con los vencedores que están vivos y permanecen, "serán sacerdotes de Dios y de Cristo" (Apocalipsis 20:6). Yo ya he mostrado cómo lleva siete días completos para consagrar a los sacerdotes, y como esto cubre los siete días de Tabernáculos. Pero hay más. Levítico 21:17-20 dice,

(17) Habla a Aarón y dile: Ninguno de tus descendientes por sus generaciones, que tenga algún defecto, se acercará para ofrecer el pan de su Dios. (18)... varón ciego, o cojo, o mutilado, o sobrado, (19) o varón que tenga quebradura de pie o rotura de mano, (20) o jorobado, o enano, o que tenga nube en el ojo, o que tenga sarna, o empeine, o testículo magullado.

Ya que Ezequiel hace claro que el orden de Melquisedec (los "hijos de Sadoc") ciertamente tendrá el derecho para ministrar ante Dios, es claro que ellos no tendrán estos defectos. Esto parece patentemente claro, por supuesto, porque el cuerpo glorificado no será en absoluto defectivo. Tampoco significa que aquellos que habían tenido tales defectos en sus vidas serán descalificados como sacerdotes del orden de Melquisedec. Más bien, indica que todos tales defectos serán sanados.
Pero más de esto, nosotros debemos mirar también al nivel corporativo, y no sólo al cumplimiento individual de estos requisitos. Dios está reuniendo un hombre corporativo que funcionará como un sacerdote corporativo. Esto no sólo le exige a cada miembro del cuerpo que sea sin defecto (en ese día), sino también exige que la Cabeza sea atada al CuerpoSin la Cabeza en el Cuerpo, este sacerdote corporativo todavía no calificaría para ministrar a Dios en el Santuario en el cielo. Es por esto que la Cabeza debe venir, y el Cuerpo debe ser arrebatado para encontrarlo. Es el punto de encuentro donde este Sacerdote corporativo se califica para ministrar en este nivel de ministerio.
Uno podría argumentar que tantos individuos a lo largo de la historia han calificado para gobernar con Cristo, porque ellos se han unido a Cristo como su Cabeza. Eso es ciertamente verdad. Cada individuo es un templo de Dios en sí. Pero cada individuo también es una sola "piedra viviente" (1 Pedro 2:5) en un templo corporativo. Este templo corporativo está siendo construido con las piedras vivientes sobre la Piedra Angular de Cristo y el fundamento de los apóstoles y profetas (Efesios 2:19-22).
En tanto que este Nuevo Hombre corporativo se pinta como un Sacerdote, del cual somos miembros, no será calificado para gobernar hasta que este Nuevo Hombre tenga una Cabeza atada al Cuerpo. La Cabeza no puede atarse al Cuerpo hasta que todos los miembros de ese Cuerpo hayan nacido y sean unidos al Cuerpo. Una vez cada miembro llamado para ser vencedor se haya unido a ese Cuerpo corporativo, entonces y sólo entonces la Cabeza reunirá con el Cuerpo para completar la calificación según la ley.

Note el modelo del templo de Salomón. El trabajo de fabricar las piedras se hizo fuera del sitio (1 Reyes 6:7). Cuando estuvieron listas, entonces todas las piedras se trajeron al sitio, y se edificaron. Cuando todo estuvo listo, entonces la gloria de Dios bajó para llenar ese templo. Así es con nosotros.

El propósito de la fiesta de Trompetas es traer de vuelta a los vencedores muertos que eran las piedras vivientes completadas en el pasado. Luego viene el Jubileo donde los vencedores vivientes, como Jacob, reciben el nuevo nombre, Israel. Luego viene la fiesta de Tabernáculos donde los vencedores vivientes se traen a la inmortalidad, porque Cristo no se uncirá desigualmente, ni Él se casará con "carne extraña". Mientras que nosotros somos mortales, nosotros no podemos unirnos con una Cabeza inmortal. Así, los vencedores vivientes deben ser "... transformados, en un momento [griego, atomos o en español, átomos], en un abrir y cerrar de ojos" (1 Corintios 15:51, 52). Pero  todavía no es el final, porque se requerirán siete días de purificación antes de que ellos puedan presentarse al Padre. A la mitad de purificación, probablemente en el quinto día, Cristo viene a los discípulos a la mitad de la fiesta para unir la Cabeza con el Cuerpo. La razón por la cual Él debe venir antes del octavo día de Tabernáculos es darle una Cabeza al Nuevo Hombre. Sólo entonces estará el Cuerpo completo y podrá presentarse sin defecto a Dios según la ley de calificaciones sacerdotales. En el octavo día, entonces, este Nuevo Hombre completo se presenta a Dios en el Santuario en el cielo, después de lo cual Él emerge del Santuario para manifestar Su gloria a las personas en la tierra, como fue hecho en Levítico 9 en la consagración de Aarón y sus hijos.
Esto empezará una nueva administración en la tierra (Daniel 7:18), y el Reino de Dios—el Reino de la Piedra—crecerá hasta que llene la tierra entera (Daniel 2:35). La tierra no se destruirá por este “fuego” de la presencia de Dios. El fuego es Su gloria que destruirá todo pecado y toda corrupción.
Cuando toda forma y estructura de creación hayan acabado su rebelión y hayan  venido una vez más bajo la autoridad del Creador, entonces se podrá decir que todas las cosas están puestas bajo Sus pies y Dios es "todo en todos" (1 Corintios 15:28). La misma muerte será destruida (1 Corintios 15:26), el Gran Jubileo de Creación será declarado, y el Plan divino habrá sido completado.


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